¿Qué estresa a las japonesas del marido latino?

En la práctica profesional atendiendo a parejas “internacionales” uno de los puntos a tomar en cuenta no es sólo lo que estresa a los latinos, sino lo qué estresa a sus parejas y qué los hace terminar, muchas veces, en separación o divorcio. No, no es una exageración, las japonesas son más radicales en este punto, ellas con la libertad económica que tienen y administrando el dinero en casa tienen el poder y la confianza en sí mismas de salir adelante solas y sin la “carga” en que se ha convertido su marido extranjero.

CINCO PROBLEMAS

1. La falta de previsión por el futuro: Ellas acostumbradas a prever el futuro se desesperan ante la apatía y falta de interés de sus esposos latinos ante el mañana. Se enamoraron de ellos por sus sueños de grandeza y por la pasión que ponían al hablar del futuro, pero la realidad es que les han dejado todo el mando. Ellos alegan que es el idioma, o la falta de buenas oportunidades, pero en realidad es sólo un pretexto para disimular su pereza mental. ¡Por favor no sea flojo! Si está pasando por un mal momento, encare la situación y no se cierre a lo que dice su esposa e intente pensar un poco más en su familia.

2. Indecisión. Decídase por favor, en dónde quiere vivir, qué quiere hacer, antes de que sea demasiado tarde. Si ha perdido el trabajo, no se quede sentado a que ella se lo solucione o lo mantenga. Céntrese en el aquí y en el ahora. Deje a un lado las fantasías para dar paso a la realidad. Su realidad en el presente está aquí y no en su país. ¿Dónde está el macho que ella conoció y de quién se enamoró? ¿Dónde está el hombre decidido y galante que le abría la puerta del coche y elegía el menú hasta sin entender japonés? ¿Por qué le deja ahora toda la carga a ella? Recuerde, ella no es su mamá, es su mujer y como tal merece y quiere ser tratada.

3. Cargar con el marido. Otra de las cosas que desespera y enloquece a la mujer japonesa al punto de querer salir corriendo, es la “carga” en que se ha convertido su marido. Parece un “nene” que no sabe hacer nada por sí sólo. Antes de casarse lo hacía todo sólo y se las ingeniaba para salir adelante con su poco japonés, la conquistó por su independencia y ahora se convierte en un hijo más. Le deja el mando de la casa, el cuidado de los hijos y aparte la toma como secretaría, guía y traductora.

No sabe hacer NADA sólo. A las japonesas les harta tener no sólo tener que prevenir el futuro, ni cuidar a los hijos, sino también está harta de hacer los trámites hasta de la visa de su marido extranjero. Un poco no molesta, y hasta se hace con gusto, pero mucho, yo creo que nadie lo soportaría. Este es un punto en que también los hombres japoneses casados con extranjeras se quejan mucho. Pero en el caso del hombre latino, éste pierde valor y respeto ante sus esposa. Por favor, si está leyendo estas líneas, deje de depender, corte el cordón umbilical, haga un “destete”, ella es su mujer y recuerde el por qué ella se enamoro de usted. Y, aprendá japonés para ser más independiente antes de que su mujer lo abandone.

4. Indiferencia dentro del hogar. Aparte de que le deja toda la carga en ella, cree que sólo trayendo dinero es suficiente. En la casa muchos no ayudan y los días de descanso se la pasan o durmiendo o varias horas en la computadora “chateando” con quién sabe quién o viendo TV de su país. Si se trata de salir a pasear quiere regresar pronto, pone su cara de pocos amigos. Y si antes de casados la llevaba a bailar salsa, eso ya quedó en el olvido. Ella ahora sólo es la madre de los hijos y muchas veces la que le organiza la vida. Ya ni es cariñoso con ella, la tiene en el olvido y prefiere irse con los amigos o con la amante, para que esa “vieja habladora” ya no lo moleste.

5. La falta de afecto y atención. Aunque todas las razones anteriores la estresan y molestan en exceso, la falta de comunicación es una de las más importantes. Ellas se esfuerzan por aprender el español para entenderlos y a su manera quieren hablar y comunicarse, pero los latinos en lugar de escucharlas y entenderlas no les hacen caso o les dicen que sí a todo sin escucharlas. Solamente con estar ahí, sin ponerse a la defensiva, ayudaría mucho y ellas quedarían satisfechas. Un “hai”, “mmm” o mover la cabeza afirmativamente les salvaría la vida, pues lo que ellas quieren es una confirmación o un gesto muy japonés para saber que son escuchadas. Eso las tranquilizaría. Un poco de cariño y atención nunca estará de más.

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4 comentarios to “¿Qué estresa a las japonesas del marido latino?”

  1. Gabee Says:

    ¿Creen que sólo estresa a las japonesas la apatía latina-masculina? El problema en las mujeres latinas, es que tenemos una tradición de “aguantar” y ser el apoyo del hombre para demostrar cuán buenas mujeres somos.

    Espero que las generaciones de las mujeres que me sobrevivan demuestren que la convivencia con los varones vale la pena, al recibir ambos apoyo y entusiasmo para continuar proyectos.

  2. rod Says:

    En cierto modo estoy de acuerdo contigo. Soy un latino casado con una japonesa, y viviendo en Japon. A veces, lo que los hombres necesitamos, a parte de amor verdadero, es una mujer a nuestro lado que nos apoye en los momentos dificiles y que sea la que tape nuestros defectos. Esto quzas sea mas dificil de conseguir en nuestra situacion, no lo crees asi?

  3. alberto samòn sardiña Says:

    quisiera casarme con una de heyas es mi sueño

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